Dakostugosh - Año 252
Ya es casi primavera y me hallo aquí en mi pequeña oficina redactando mi informe anual como administrador. Puedo imaginar como mi antecesor debió hacer lo mismo hace ya un año.
Recuerdo mi llegada a Dakostugosh como si fuera ayer. Fue el primero de Granito de 252 al comienzo de la primavera. La Fortaleza, levantada en unas pantanosas junglas, se encontraba atravesada por un río que terminaba en una bella cascada. La entrada al lugar estaba rodeada de una muralla. Recuerdo cuando atravesé sus puertas por primera vez para ser recibido por mi antecesor. Como me guió hacia abajo por unas rampas y mostró los tres subsuelos ya listos de la fortaleza. Lo que mas me había impresionado eran las maravillosas escaleras con vista a la cascada. El lugar parecía también muy eficiente y preparado. Talleres de carpintería, masonería, joyería y mas. Unos gallineros, un porquerizo, cocinas, destilerías. Todo lo necesario. Quede muy impresionado de lo que el anterior administrador había sido capaz de lograr en un año. Luego el enano me mostró lo que seria mi oficina, un poco pequeña pero estaría bien para empezar. Con respecto a los dormitorios, al parecer habría que compartir sala con los demás enanos, adiós intimidad, pero era comprensible en una fortaleza tan joven como lo era Dakostugosh.
Asi que así fue como empecé mi año en la Fortaleza. En el primer mes, la plantadora Nish Alathunib, una mujer corpulenta y agradable, decidió organizar una fiesta en mi honor en el comedor. Sin embargo, típico de mi acostumbrada mala suerte, me disponía a dar un discurso en dicha fiesta cuando comenzaron a oírse gritos viniendo de los dormitorios y talleres. Poco después un cuervo gigante entró en la sala y comenzó a revolotear alocadamente. Ese fue el comienzo de nuestra invasión aviar. Los primeros meses de mi periodo estuvieron marcados por esas molestas aves negras que no dejaban a mis enanos trabajar en paz. Recuerdo también como una mujer que trabajaba creando mecanismos dio a luz un bebe en medio de los cuervos, niño al que llame Ravenborn, en honor a las circunstancias de su nacimiento.

Esas criaturas afectaron la producción lamentablemente y tomo un buen tiempo y la instalación de unas cuantas trampas adicionales el deshacerse de ellas. Por suerte, el tiempo lo cura todo y las criaturas finalmente se aburrieron de molestar a nuestros buenos enanos para desaparecer por donde quiera que hubieran llegado en un principio. Como regalo para el siguiente administrador, podrá encontrar que tenemos 3 cuervos gigantes en jaulas como recuerdo de esta terrible invasión.
En esa misma primavera, a pesar de los pajaros, ordene la construcción de las fundiciones y forjas en el cuarto subsuelo y mande a comenzar a fundir la tetraedrita para la obtención de plata y cobre.
Recuerdo también que poco después de haberse ido los cuervos, el pequeño Ravenborn apareció muerto en la sala de los desperdicios, el impacto que eso me causo fue muy profundo. Nunca logramos averiguar que le ocurrió al pobrecillo. Seria acaso que el pequeño había quedado ligado a esas aves de alguna manera y su partida fue demasiado para el?
Poco tiempo después recibimos una Caravana de Elfos cargada de baratijas de madera y les cambiamos unas pocas cosas a cambio de algunas de nuestras peores artesanías de roca, más que nada por pena.
En verano mande la construcción de armas y armadura de cobre, no muy buenas lo se, pero hasta conseguir hierro o estaño, el cobre tendría que bastar. Cuando el equipo fue creado cree una milicia de unos 5 enanos y los mande a entrenar en unas recientemente creadas barracas en el primer subsuelo.
Ordene la creación de nuevas pasturas amuralladas alrededor de la entrada de la fortaleza y dividí los animales en ellas.
Llego también una caravana humana con la cual comerciamos algunas cosas.
Ordene también la construcción de unas criptas para que descansen los restos del pequeño Ravenborn.
En otoño, mande a excavar unas mejores habitaciones y una extraña corazonada me llevó a ampliar las criptas. También comencé la construcción de una torre y amplíe varias salas y depósitos que ya estaban quedando pequeños.
Todo parecía ir tranquilo cuando ocurrió el terrible ataque de un sangriento hombre ciervo. La criatura mato a mi gato favorito y cuando mande a nuestra milicia contra ella la carnicería fue tal que tres de nuestros valientes enanos murieron desmembrados o desangradas. Incluso hasta hoy no hemos podido recuperar el pie derecho de Iton Eshimdodok que aterrizó encima de nuestra muralla este.

Pudimos deshacernos del hombre ciervo afortunadamente, y para mi sorpresa resultó ser un hombre anfibio originariamente. Las circunstancias que llevaron a esa criatura acuática y subterránea a enfermarse de esa variedad particular de licantropía escapan a mi conocimiento. Me alegro no sea ya mas un problema.
Afortunadamente mi previsión en la ampliación de las criptas vino muy bien, y pusimos los restos mortales de nuestra fallecida milicia en sus respectivos cofres. Luego por supuesto remplacé los caídos por nuevos reclutas.
A fines de la estación, con la llegada de nuestros primos enanos de Mistem Vir, les entregamos los cetros, aros y demás artesanías que habían pedido a cambio de minerales de los que extraer hierro (que desafortunadamente no fueron muchos) unos cerdos mas (le había tomado cariño a estas criaturas) y algunas cosas varias. Los acuerdos fueron parecidos a los que me contara mi antecesor y le pedí nos trajera aun mas minerales de hierro e incluso lingotes si es que no conseguían suficiente de lo primero.

Invierno fue más tranquilo. La milicia echó a unos cuantos ladrones Kobolds y Goblins, e incluso capturamos a un Goblin. Procedí con la ampliación de varias salas, continué la construcción de la torre que habia quedado paralizada, amplie aun mas nuestras pasturas, criptas (nunca esta de mas), comedor y construí varias habitaciones más.
Y en fin, he aquí que me hallo, en mi pequeña oficina, preparando todo para el próximo administrador. Dejo una fortaleza un poco más rica que cuando la encontré, algo más grande y con unas cuantas barbas nuevas. Con algo de suerte, nuestra querida Dakostugosh continuara creciendo y enriqueciendose por muchos años mas.
Fin del Informe
Ya es casi primavera y me hallo aquí en mi pequeña oficina redactando mi informe anual como administrador. Puedo imaginar como mi antecesor debió hacer lo mismo hace ya un año.
Recuerdo mi llegada a Dakostugosh como si fuera ayer. Fue el primero de Granito de 252 al comienzo de la primavera. La Fortaleza, levantada en unas pantanosas junglas, se encontraba atravesada por un río que terminaba en una bella cascada. La entrada al lugar estaba rodeada de una muralla. Recuerdo cuando atravesé sus puertas por primera vez para ser recibido por mi antecesor. Como me guió hacia abajo por unas rampas y mostró los tres subsuelos ya listos de la fortaleza. Lo que mas me había impresionado eran las maravillosas escaleras con vista a la cascada. El lugar parecía también muy eficiente y preparado. Talleres de carpintería, masonería, joyería y mas. Unos gallineros, un porquerizo, cocinas, destilerías. Todo lo necesario. Quede muy impresionado de lo que el anterior administrador había sido capaz de lograr en un año. Luego el enano me mostró lo que seria mi oficina, un poco pequeña pero estaría bien para empezar. Con respecto a los dormitorios, al parecer habría que compartir sala con los demás enanos, adiós intimidad, pero era comprensible en una fortaleza tan joven como lo era Dakostugosh.
Asi que así fue como empecé mi año en la Fortaleza. En el primer mes, la plantadora Nish Alathunib, una mujer corpulenta y agradable, decidió organizar una fiesta en mi honor en el comedor. Sin embargo, típico de mi acostumbrada mala suerte, me disponía a dar un discurso en dicha fiesta cuando comenzaron a oírse gritos viniendo de los dormitorios y talleres. Poco después un cuervo gigante entró en la sala y comenzó a revolotear alocadamente. Ese fue el comienzo de nuestra invasión aviar. Los primeros meses de mi periodo estuvieron marcados por esas molestas aves negras que no dejaban a mis enanos trabajar en paz. Recuerdo también como una mujer que trabajaba creando mecanismos dio a luz un bebe en medio de los cuervos, niño al que llame Ravenborn, en honor a las circunstancias de su nacimiento.
Esas criaturas afectaron la producción lamentablemente y tomo un buen tiempo y la instalación de unas cuantas trampas adicionales el deshacerse de ellas. Por suerte, el tiempo lo cura todo y las criaturas finalmente se aburrieron de molestar a nuestros buenos enanos para desaparecer por donde quiera que hubieran llegado en un principio. Como regalo para el siguiente administrador, podrá encontrar que tenemos 3 cuervos gigantes en jaulas como recuerdo de esta terrible invasión.
En esa misma primavera, a pesar de los pajaros, ordene la construcción de las fundiciones y forjas en el cuarto subsuelo y mande a comenzar a fundir la tetraedrita para la obtención de plata y cobre.
Recuerdo también que poco después de haberse ido los cuervos, el pequeño Ravenborn apareció muerto en la sala de los desperdicios, el impacto que eso me causo fue muy profundo. Nunca logramos averiguar que le ocurrió al pobrecillo. Seria acaso que el pequeño había quedado ligado a esas aves de alguna manera y su partida fue demasiado para el?
Poco tiempo después recibimos una Caravana de Elfos cargada de baratijas de madera y les cambiamos unas pocas cosas a cambio de algunas de nuestras peores artesanías de roca, más que nada por pena.
En verano mande la construcción de armas y armadura de cobre, no muy buenas lo se, pero hasta conseguir hierro o estaño, el cobre tendría que bastar. Cuando el equipo fue creado cree una milicia de unos 5 enanos y los mande a entrenar en unas recientemente creadas barracas en el primer subsuelo.
Ordene la creación de nuevas pasturas amuralladas alrededor de la entrada de la fortaleza y dividí los animales en ellas.
Llego también una caravana humana con la cual comerciamos algunas cosas.
Ordene también la construcción de unas criptas para que descansen los restos del pequeño Ravenborn.
En otoño, mande a excavar unas mejores habitaciones y una extraña corazonada me llevó a ampliar las criptas. También comencé la construcción de una torre y amplíe varias salas y depósitos que ya estaban quedando pequeños.
Todo parecía ir tranquilo cuando ocurrió el terrible ataque de un sangriento hombre ciervo. La criatura mato a mi gato favorito y cuando mande a nuestra milicia contra ella la carnicería fue tal que tres de nuestros valientes enanos murieron desmembrados o desangradas. Incluso hasta hoy no hemos podido recuperar el pie derecho de Iton Eshimdodok que aterrizó encima de nuestra muralla este.
Pudimos deshacernos del hombre ciervo afortunadamente, y para mi sorpresa resultó ser un hombre anfibio originariamente. Las circunstancias que llevaron a esa criatura acuática y subterránea a enfermarse de esa variedad particular de licantropía escapan a mi conocimiento. Me alegro no sea ya mas un problema.
Afortunadamente mi previsión en la ampliación de las criptas vino muy bien, y pusimos los restos mortales de nuestra fallecida milicia en sus respectivos cofres. Luego por supuesto remplacé los caídos por nuevos reclutas.
A fines de la estación, con la llegada de nuestros primos enanos de Mistem Vir, les entregamos los cetros, aros y demás artesanías que habían pedido a cambio de minerales de los que extraer hierro (que desafortunadamente no fueron muchos) unos cerdos mas (le había tomado cariño a estas criaturas) y algunas cosas varias. Los acuerdos fueron parecidos a los que me contara mi antecesor y le pedí nos trajera aun mas minerales de hierro e incluso lingotes si es que no conseguían suficiente de lo primero.
Invierno fue más tranquilo. La milicia echó a unos cuantos ladrones Kobolds y Goblins, e incluso capturamos a un Goblin. Procedí con la ampliación de varias salas, continué la construcción de la torre que habia quedado paralizada, amplie aun mas nuestras pasturas, criptas (nunca esta de mas), comedor y construí varias habitaciones más.
Y en fin, he aquí que me hallo, en mi pequeña oficina, preparando todo para el próximo administrador. Dejo una fortaleza un poco más rica que cuando la encontré, algo más grande y con unas cuantas barbas nuevas. Con algo de suerte, nuestra querida Dakostugosh continuara creciendo y enriqueciendose por muchos años mas.
Fin del Informe
jaja genial, no tenes ganas de hacer un game play? estaria muy bueno ver a alguien crear milicia con cobre y mostrar como sobrevivir asi igual
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